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A menudo nos encontramos con gente con algún fanatismo, ya sea en temas religiosos, como por ejemplo nuestros amigos los cristianos. También en temas deportivos, como son los hinchas furibundos de algún equipo que profesan que su equipo es el mejor. E incluso en temas de tecnología, algunos nerds o geeks que aman apasionadamente u odian con locura a Microsoft, Sun, etc, y demás empresas y a sus productos.

Pero también nos encontramos con algunos que en teoría no son fanáticos de nada, no les gusta el fútbol, no se identifican con ninguna religión y hasta algunos se proclaman ateos. Su particularidad es que dicen ser tan ajenos a estas posiciones o estilos de vida, que se vuelven fanáticos de no tomar partido.

Y cuando se cruzan con alguien que si tiene alguna posición definida, y, aunque no sea fanático, esta persona es atacada, cuestionada y hasta juzgada. Todo con el objetivo que esta persona deje sus creencias e ideologías y se una a la comunidad de la neutralidad.

Es tanta su afición por no tomar partido que sin darse cuenta se han vuelto fanáticos, actúan igual que un cristiano, un hincha furibundo, un nerd o un geek. Sin diferencia.

Bueno, la única diferencia es que son fanáticos de nada, Antifanáticos.

Esta semana me tocó pedir prestado para almorzar, pero estuve en el estadio, que irresponsable no?

En el primer tiempo nos ocurrió lo mismo que contra Venezuela, mucho pelotazo, mucho juego horizontal, pero nada de peligro ni profundidad.

Un error inocente nos costó el primer gol. Cobro a riesgo de Riquelme dirigido nada mas y nada menos a Messi, que rompió la defensa como con un bisturí y adentro. Y nos costó la moral también, porque enfrentando a un equipo con 10 y empezar perdiendo es un golpe muy duro. Menos mal se terminó el primer tiempo así, sin más golpes. Porque Riquelme e Ibarra fallaron un par de oportunidades muy claras.

Entraron Totono y Mcnelly al segundo tiempo, como contra Venezuela, y se echaron el equipo al hombro, por fin medio campo, toque de primera, triangulación, pase de profundidad.

Nuevamente, golazo de Bustos, como contra Venezuela, un gol moral. Como lo había dicho antes, me conformaba con ese empate. Pero pinto mandó a ingresar a Dairo Moreno, el goleador del presente campeonato colombiano, y sacó a Tressor Moreno.

Nos salvamos de una opción de gol de Messi que se fue por muy poco por el lado derecho de Agustín Julio.

Al día siguiente en la mañana vi la repetición de la jugada por ESPN porque habían muchas dudas, se decía que era fuera de lugar. Pero no. Pase filtrado deMcnelly a Dairo (en el momento de salir el pase, Dairo está en línea con la defensa de Argentina), que le abre la pelota a Wason Rentería por izquiera, Wason la devuelve a la derecha y Dairo anota a puerta vacía.

No lo podía creer 2-1. Después Colombia aseguró el balón y Argentina no tuvo aire para ir por él. No nos cansábamos de gritar “Ole!! Ole!!”.

Muy bien Totono, Mcnelly y Dairo. Y muy bien Pinto por ponerlos cuando era. Muy bien Ringo y Carlitos Sánchez (aunque tiene que seguir mejorando en la entrega).

A esta altura en las eliminatorias pasadas teníamos 1 punto y no clasificamos (al repechaje) por 1 gol de diferencia con Uruguay. Ahora tenemos 8 puntos, muy buen comienzo.

Y luego, a celebrar a la 93 con maizena y cervecita.

Qué gran seleción…

Finalmente me decidí a ir al estadio. Fanático del fútbol, con la selección jugando aquí y no ir… sería imperdonable por mi mismo.

Sólo pelotazos y cambios de frente en el primer tiempo, nuestro media punta, Aldo Leao… sin ideas.

Segundo tiempo, McnellyTorres por Aldo Leao, luego Totono por Carlos Sanchez, éste último muy bueno recuperando pero le falta mejorar en la entrega.

Se vió otro equipo, por fin pasaba el balón por el medio campo.Y los laterales seguían saliendo al ataque, mejora total.

Aún así estamos fallando mucho en la definición. Menos mal Bustos salvó el partido con el tiro libre.

Muy bueno el doble pivote con Ringo Amaya y Carlos Sánchez, mucha actitud, mucha garra.

Ahora a esperar a La Argentina que viene con puntaje perfecto (9/9). Pinto dice jugar a ganar, pero por los cambios va a ser más conservador. Siendo realistas, me conformaría con un empate.

La Prórroga: Que buenas las salidas de Aquivaldo al mejor estilo de John Terry. Salió desde el fondo y pisó el area un par de veces, y hasta esperó el centro. Genial.

Días de Futbol

Día 1:

“Algunos creen que el fútbol es un asunto de vida o muerte. Es una actitud que me decepciona mucho. Les puedo asegurar que es algo mucho, pero mucho más importante”
Bill Shankly

Sonó un pitazo, por un momento pensé que era el pito del bus, aún podía sentir el movimiento en las curvas, la sensación de vértigo. Pero no, era el pito del inicio del partido.

El sol me hablaba al oído, me decía: “te voy a evaporar”. Había llovido la noche anterior y el barro estaba en todas partes. La cancha pesaba 1 tonelada, hacíamos lo imposible por apenas levantar el balón.

Equipo

Una congestión de carros a la salida de Bogotá nos causó un retraso en el viaje, creíamos que llegaríamos a las 6 de la mañana para descansar hasta el partido a las diez. Llegamos a las 10:00 a Cali y media hora más tarde a la cancha.

Solo quería que se terminara y apenas habían pasado cinco minutos de juego. Pensaba en los jugadores que habían muerto últimamente, tal vez porque tomaban algo extraño, tal vez por el calor, tal vez por sobre esfuerzo. Y si era por el calor? Pase en profundidad, la toma el delantero y define a la salida del arquero, 1-0, a favor del otro equipo. Hasta aquí fue, pensé.

Finalmente se terminaron los 45 minutos más largos de mi vida. Quedamos todos tumbados en el césped, ahogados, agotados y desmoralizados. Por qué todo en contra?, pensé. Pero bueno, hay que seguir respirando, a eso vinimos, o no?

Tenía aun el sabor del trago del viaje en la boca. Fueron 4 botellas de whisky en las dos primeras horas de viaje, pensando que habría tiempo de reponernos. No se cuantos minutos alcancé a dormir en medio de la incomodidad, el movimiento del bus y el mareo causado por el licor.

Y fueron los 15 minutos más largos que he sentido, por fin algo a favor. Tal vez nos adaptamos a las condiciones, aunque el sol seguía hablándome al oído, no lo escuchaba. La cancha ya no pesaba, la sensación de vértigo desaparecía cada vez más.

Partido Dia 1
El fútbol es 60% confianza. Comenzamos a jugar nuestro fútbol, empezamos a meter lo que teníamos y lo que no, corríamos, gritábamos, tocábamos, intentábamos.

El equipo rival se conocía a la perfección, jugaban juntos hace 20 años y podían pasarse el balón con los ojos cerrados. Qué difícil quitarles el balón. Así que nada cambiaba, y cuando empezábamos a sentir ansiedad por ir perdiendo, Paul anota el gol del empate. Recuperamos la confianza perdida, luego marcarían Cebolla, Korioto y Jordan sobre el final. Resultado final 1-4.

Día 2:

“En un partido de fútbol todo se complica por la presencia del equipo rival”
Jean-Paul Sartre

Ví dos grupos, uno parecido a nosotros, pateando el balón, calentando un poco. Pero el otro grupo, que sorpresa, jugaban al bobito a más de 24 frames por segundo.

Recuerdo cuando me hablaron del equipo rival del segundo día, “Es una empresa de sistemas, así como nosotros”. El día normal de un empleado de una empresa de sistemas desde el punto de vista físico es: acostado ocho horas en la cama, sentado una hora conduciendo al trabajo, sentado ocho horas en la silla del escritorio, sentado 1 hora conduciendo a la casa, acostado ocho horas hasta el próximo día.

Equipo Dia 2

Era evidente que el segundo grupo no hacía parte de la empresa, entre ellos resaltaban dos futbolistas morenos atléticos y veloces, y un joven que podía tener unos 18 años.

La noche anterior casi no puedo dormir pensando en el próximo partido, pensaba en la alineación, en el desgaste físico, en cómo iba a ser el otro equipo. Por lo menos la última duda estaba resuelta: Se habían reforzado con por lo menos 4 futbolistas de verdad.

En un pestañeo perdíamos 2-0 y el árbitro nos había expulsado a Peter, nuestro defensa central lo que nos obligó a reacomodar la formación. Esto va a ser una goleada, pensé. El gordó tiró fuera una asistencia perfecta de Cebolla. Luego Korioto falló un gol cantado intentando hacer una volea. Ni siquiera vamos a poder marcar el de la honrilla, pensé.

A lo lejos veía a nuestras esposas gritando y cantando para apoyarnos. Por un momento pensé en todo lo que las habíamos hecho pasar por cumplir nuestras locuras, la incomodidad en el bus, las necesidad de las maletas pequeñas, el calor, quince personas compartiendo un apartamento con dos baños. Eso es amor. Y aún así vamos a perder??

Terminó el primer tiempo, era lo mejor que podía pasar, la intensidad del partido del día anterior nos estaba pasando factura y nuevamente, el sol y la humedad nos habían declarado la guerra. El otro equipo se reía de nosotros, “Los vamos a golear”, pensaban. Tenían confianza absoluta en sus “contrataciones”. Al fin y al cabo eran futbolistas no?

Partido Dia 2

Me daba un poco de pena mirar a las esposas, fallándoles luego de habernos apoyado tanto. Tal vez no eramos tan buenos como creíamos, tal vez ayer ganamos de suerte, tal vez esto es todo lo que tenemos. Y es que el fútbol es 60% confianza.

Estuvimos entrenando durante 3 meses seguidos. Entre semana fútbol 5 y el fin de semana fútbol. Pensé en las peleas, en las victorias, en las derrotas, en los moretones que aún tenía en las piernas producto de los golpes casuales en los partidos. Pensé en mi afición por el fútbol, pensé en qué estaría pensando mi esposa. Empezó el segundo tiempo.

Partido Dia 2

Y nos transformamos, cada uno de nosotros sacó el coraje que tenía adentro, nos volvimos el equipo que todos queríamos ser. Una asistencia deja al Gordo en mano a mano con el arquero y lo define por encima, 2-1. Sacamos todo, todo lo que teníamos, el medio era una muralla, y las gotas que se filtraban eran secadas por la defensa.

Partido Dia 2

La Amenaza recibe una asistencia que lo deja solo ante el arquero, pisa el área, regatea hacia la derecha y el arquero lo derriba. Penalty. Alfonso ejecuta al arquero. 2-2. El otro equipo no lo podía creer.

Se terminó el partido, el otro equipo discutía aún, no aceptaban que no hubieran ganado, pedían más tiempo de reposición. “Por qué nos empataron si nosotros teniamos futbolistas?” Si, pero nosotros teníamos hombres.

Celebracion

Para nosotros… fue un triunfo, porque demostramos que el mejor arma es el corazón, y que en la cancha somos solo hombres y que gana el que ponga más corazón. Lo dejamos todo ahí. Fue nuestro mejor partido. Ya podía mirar a mi esposa a los ojos, sonriendo.

Y nos sentimos héroes, héroes por dos días.

Alineación: [4-2-2-2] Carlos; Peter, Alfonso, Totoi (Kempes) y Jordan;Lacho y Campione; Cebolla y El Gordo; Paul y La Amenaza (Ponchis).